Miércoles Sep 20

“Confiar en la vida es la clave para ser feliz”

“Confiar en la vida es la clave para ser feliz”

Marty Brito y el Coaching Contextual

Se puede conectar con el silencio en el bullicio de la sociedad, cuando uno es amigo de sí mismo, cuando uno se mete dentro de sí y gusta de sus diálogos internos. La única persona en el mundo a quien puedo cambiar soy yo misma; el insistir en cambiar a los otros es una falta de respeto. Tenemos paz con nosotros cuando decimos sí a nuestra vida incluyendo todo. Teniendo esta paz, se puede crear el silencio en la micro, en el metro, en cualquier parte. Una de las cosas que puede ayudar mucho a eso también es saber respirar, respirar consciente.

 
 


La experta en coaching contextual, especializada en Alemania y autora de los juegos “Encuentro” y “Encuentro con Neruda”, puntualiza que “la vida que nos hemos creado es el resultado de las interpretaciones que hemos hecho de las cosas que nos han sucedido” y añade que “confiar en la vida es una clave muy importante para la felicidad”.
Por Alejandra Araya Brañes
Fotografías: Ricardo Aliaga Bascopé
“Es todo tan simple”. Esa fue la frase que acompañó a Marty Brito cuando vivió a los 21 años en India y experimentó la sencillez y el vivir con lo mínimo. Hoy, en sus talleres de coaching, enseña a las personas a confiar, a recuperar su poder y tomar consciencia de que está en sus manos crear sus propias vidas.
Juegos para conversar y crear Cuando Marty Brito regresó a Chile, se dio cuenta de que cuando la invitaban a reuniones sociales la gente se preocupaba mucho de que hubiera suficiente para tomar, para comer, pero la conversación era “tirar la talla” e informar sobre la vida, sin entrar a una verdadera comunicación. Incluso una vez, cuando invitó a sus amigos a que “conversáramos un poco más profundo”, la calificaron de fome.
Sin embargo, no se dio por vencida y, para una cita con sus hermanos, hizo 30 papelitos que contenían preguntas que lograron que “los seis hermanos, que nos conocíamos de toda la vida, nos conociéramos de verdad y conversáramos como nunca antes habíamos conversado, desde el alma”, recuerda.
Así nacía el juego . Marty señala que éste “se conforma de 144 preguntas, que no es una casualidad, es un número de cábala del juego. Lo llamo juego para darle la connotación lúdica. A raíz de estas preguntas que tratan los más diversos temas que no acostumbramos a conversar, pero que son en el fondo muy sencillas y humanas, se produce un espacio en el que nos escuchamos y nos conocemos, incluso a nosotros mismos, la idea es que recuperemos la magia de conversar”.
Su otro juego, llamado “Encuentro con Neruda”, apela a la creatividad: “Para mí –dice Marty-las preguntas de Neruda tienen un juguito, un sabor, que se te mete en alguna parte de tu ser y tocan algo que se alegra de ser activado en nuestro cerebro, en nuestros sentimientos, un algo que en nuestra vida cotidiana no se activa. Es sorprendente como en tres horas en que jugamos con estas preguntas de Neruda, salimos todos poetas. Estas preguntas nos conectan con nuestro hemisferio derecho, nuestra parte poética, no racional, creativa”.
Sus juegos se pueden encontrar en www.martybrito.cl
Muy joven, siendo estudiante de arquitectura, salió de Chile para recorrer el mundo, vivió en diferentes países, se radicó en los `80 en Alemania donde se tituló de diseñadora y se especializó en Coaching Contextual. Al regresar a Chile hace 10 años creó dos juegos de comunicación: “Encuentro” y “Encuentro con Neruda”.
Para ella todos los seres humanos somos creativos, pero hay que encontrar el “link” para conectarse con esa creatividad, y dice que es posible hacerlo en medio de la vorágine del mundo moderno. “Cuando uno se conecta con su ser creativo, se conecta también con la esencia del ser humano. Estos son momentos de mucha satisfacción, creo que no tener esa experiencia produce lo contrario: insatisfacción. En coaching decimos que no existen los problemas sino los desafíos, y cada desafío tiene por lo menos tres soluciones”, explica.
- ¿Cómo encontrar ese silencio?
- Yo creo que se puede conectar con el silencio en el bullicio de la sociedad, cuando uno es amigo de sí mismo, cuando uno se mete dentro de sí y gusta de sus diálogos internos. La única persona en el mundo a quien puedo cambiar soy yo misma; el insistir en cambiar a los otros es una falta de respeto. Tenemos paz con nosotros cuando decimos sí a nuestra vida incluyendo todo. Teniendo esta paz, se puede crear el silencio en la micro, en el metro, en cualquier parte. Una de las cosas que puede ayudar mucho a eso también es saber respirar, respirar consciente.
- ¿Por qué no sabemos respirar?
- Porque cuando de niños tuvimos shocks emocionales, tendimos a cortar la respiración, respirando más superficialmente, como una manera de controlar nuestras emociones, pensando inconcientemente que esa era una buena solución para sentir y sufrir menos. Hay un valor esencial en la respiración que en Occidente desconocemos. Respirar bien significa salud tanto física como mental, porque nos conectamos con nuestro mundo emocional; significa soltar y también conectarse con el mundo creativo.

Marty Brito, experta en coaching contextual.
Felicidad y confianza
- ¿Cómo hacerse amigo de sí mismo?
- Eso se logra confiando en que todo lo que se está viviendo tiene una razón. Para esto en los talleres primero miramos nuestra historia y la entendemos, entendemos el programa que tenemos y desde el que actuamos, entendemos cómo y por qué nos hemos programado así. Al entender este mecanismo, aprendemos cómo programarnos mucho más óptimamente para lograr nuestros objetivos. Sentimos empatía con nosotros, decimos sí a nuestra vida. Comprendemos que hay una razón para que cada ser humano esté; nadie está por casualidad, y cada uno tiene mucho que entregar. El entender esto nos pone contentos, luminosos.
Cuando vivimos la vida alejados del contacto interior, de esa comunión con uno, es muy fácil contarnos el cuento de que afuera vamos a encontrar la felicidad, sobre todo en las cosas.- ¿Es dar una mirada distinta?
- Lo que ofrece la mirada del coaching contextual es vivir la vida desde la confianza, el amor y la abundancia. La confianza: todo tiene su razón de ser, todo mi camino tiene su razón de ser. La abundancia: agradezco lo que tengo, lo que soy y cada experiencia de mi vida. No venimos aquí solamente para que todo se nos dé cómo nosotros queremos; hay un plan mayor. Me gusta creer así. Y lo otro: el amor. El amor, desde esta mirada, es lo contrario del miedo.
- ¿Y eso nos ayudaría a enfrentar las imágenes que la sociedad nos pide reflejar, y encontrarnos a nosotros mismos?
- De todas maneras, pero quiero decir también que la sociedad no es nuestra enemiga ni ajena a nosotros; lo que tenemos hoy en el mundo lo hemos creado nosotros mismos y no todo es negativo, hay mucho de genial. En el coaching contextual evitamos catalogar las cosas de buenas y malas, decimos que cada cosa tiene diferentes resultados y consecuencias, de acuerdo a esto tenemos la libertad de elegir.
- Cuando escuchamos al otro se produce empatía…
Uno se pone en su lugar, porque desde la mirada del coaching todo nuestro sufrimiento viene de las interpretaciones que hacemos de las cosas, no de las cosas en sí. No hay ninguna cosa en sí que sea suficiente para ser infeliz. No tiene que ver con eso, no tiene que ver con lo que es, sino con nuestras interpretaciones.
- Y eso nos puede llevar a caer en trampas…
- Lógico, las interpretaciones que hacemos nos hacen ver la vida con un cierto anteojo. Si yo pienso que no valgo y que la vida es complicada, voy a tener una vida complicada, no valorándome. Si pienso que la vida es un maravilloso desafío y que merezco estar aquí y valgo, voy a interpretar lo que me sucede de otra manera y voy a estar mucho más contenta.
- ¿Por qué nos cuesta tanto ser felices?
Porque vivimos con algunas creencias erróneas; por ejemplo, que los otros deben cumplir con mis expectativas. Nadie está en este mundo para cumplir las expectativas del otro. Tampoco tenemos buenos ejemplos de personas felices. Pareciera que en nuestra sociedad ser feliz es más bien raro, te creen y escuchan más si estás descontento y te quejas. Confiar en la vida es una clave muy importante para la felicidad, eso significa confiar en que todo lo que me suceda tiene que ver conmigo aunque yo no lo entienda, tiene una razón en el plan mayor del cual nosotros somos co-creadores.

“Encuentro con Neruda” está compuesto por cien cartas en forma de triángulos, diseñadas por Marty Brito.
Recuperar el poder
- Su taller apunta a que cada uno sea creador de su vida. ¿Cómo lograr tomar esta consciencia?
- Lo interesante en el taller es primero darse cuenta que la vida que lleva la persona hasta ese momento también ha sido creada por ella, pero inconscientemente. Al darme cuenta de eso recupero mi poder y empiezo a tener un entusiasmo enorme porque me doy cuenta que está en mis manos.
- ¿Darnos cuenta que nuestra vida está en nuestras manos y no hay que culpar a otros es la clave?
- No hay culpables. A veces queremos echar la culpa aquí y allá, pero no nos damos cuenta de la gran desventaja que tiene eso porque perdemos el poder y no nos da soluciones.
- Y se lo damos a otros…
Se lo damos a otro. Lo que me da plenitud, lo que me satisface, es darme cuenta que está en mis manos. Y esto no es una teoría, es mi experiencia de los 10 años en los que hago talleres de coaching. Se producen transformaciones, porque con este sistema reseteamos de nuevo el disco duro y le damos una nueva información a nuestras células, a todo nuestro ser, y ésta es mucho más favorable a nosotros mismos.
- ¿Y también es tomar consciencia del poder personal?
Por supuesto, y de lo que significa el ser único que eres tú. No hay nadie repetido, no hay nadie de más. Si estamos aquí es por algo, todos tienen algo que aportar. Cuando tú te das cuenta y caminas por la vida con esa sensación, uno ve la vida distinta y es feliz.
- ¿Qué opina del exitismo imperante de esa exigencia de tener plata, de ser el mejor?
La clave está en que nada nos exige, nosotros creemos que nos exige. Cuando pienso que me exigen, estoy siendo víctima. Creemos y nos hacen creer que se nos exige, porque en el sistema que vivimos, a ciertos grupos les conviene que creamos que nos faltan muchas cosas. Cuando vivimos la vida alejados de ese contacto interior, de esa comunión con uno, es muy fácil contarnos el cuento de que afuera vamos a encontrar la felicidad, sobre todo en las cosas. Para mí una persona es exitosa cuando sus relaciones funcionan, cuando está cumpliendo sus sueños desde lo más profundo, cuando es respetuosa con su cuerpo, su espíritu y su entorno, cuando es auténticamente ella.
La reivindicación de las lágrimas
- Usted en su trabajo aborda la importancia de las lágrimas…
“Yo siempre he creído en los jóvenes” Marty Brito realiza también talleres especialmente destinados a los jóvenes y, desde su experiencia en esas instancias, analiza el movimiento estudiantil: “Siempre he creído en los jóvenes porque sé que cuando les damos los espacios para ser escuchados, en sus ideas, en los que quieren, hemos tenido conversaciones valiosísimas, y lo que he rescatado de eso en esos tiempos, es que hay una gran desilusión respecto al mundo adulto. Recuerdo en los talleres haberles preguntado a los jóvenes qué piensan de los adultos, y las respuestas de muchos fueron: son amargados, son inconsecuentes, no son honestos, viven estresados. Entonces hemos conversado sobre qué tipo de adultos quieren ser ellos”.
Especialmente, destaca el maratón de 1.800 horas que realizaron alrededor del palacio de La Moneda. “Se mantuvieron en movimiento, presentes, en silencio, con esas banderas. Hay un ideal profundo ahí, que se muestra de una manera nueva y distinta, y a eso apelo yo, a que las soluciones van mucho más allá de lo que nosotros hasta ahora pensamos, son nuevas, y por eso es importantísimo conectarse con ese mundo creativo”.
- En algún momento aprendemos que debemos aparentar y funcionar. La mayor parte de la gente se va a trabajar y cree que puede dejar al “ser humano” en su casa, eso no resulta. Vivimos llenos de duelos. Los duelos deben ser expresados, sacados afuera, sea escribiendo, gritando, bailando, pintando, y nuestro cuerpo nos da las maravillosas lágrimas. Pero como desde niños nos dijeron que no había que llorar, que molestábamos llorando, entonces dejamos de llorar, sin tomar conciencia de que estamos haciendo algo muy en contra de nuestra salud, nuestra fisiología natural; es como tener ganas de ir al baño y hacer cualquier cosa para no hacerlo. ¿Qué pasa con eso? Me intoxico. Lo mismo pasa con las lágrimas. En los talleres reivindicamos las lágrimas; dejamos de pensar que cuando la persona llora se está quebrando; pensamos que se está aliviando, se está sanando, se está desahogando. No llorar las lágrimas es “ahogarse”.
- ¿Las lágrimas que uno no llora enferman?
- No poder llorar va en contra de nuestra salud. En mis años de experiencia he visto como las lágrimas han disuelto miomas, úlceras; detrás de ellas está la alegría. Usamos nuestro organismo como un tarro de basura. Metemos adentro rabias, rencores, desilusiones, lo metemos todo para dentro, para que no se vea, y nos llenamos de mugre emocional interna; eso enferma.
- Y funcionamos con máscaras…
Claro, y como funcionamos con máscaras, no sabemos quién es el otro, suponemos quién es, desconfiamos de él. En los talleres conocemos al otro y nos damos cuenta que es tan humano como yo. Y me empiezo a dar permiso para ser humano, lo que me permite también aceptar al otro. Eso es muy liberador

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