Sexualidad y Tercera Edad

Mitos y verdades de la sexualidad en la Tercera Edad


Sin edad para amar
Amar y tener sexo en la vejez dejó de ser una utopía. No pocos abuelos logran mantener una intimidad satisfactoria en la alcoba que poco tiene que envidiarle a fogosos principiantes. Distintos tiempos y frecuencias, pero la misma capacidad de amar, sentir y disfrutar.
 

Fuente: www.cesch.cl


Cecilia Yáñez  La Nación
 
“La sexualidad tiene tres estados. En la infancia es autoerótica, disociada del afecto y perversa en el sentido de desparramada; en la adultez es heteroerótica, asociada y generalmente heterosexual, pero en la madurez, es total, íntegra, espiritual y divina”. Así comenzó su presentación el doctor Christian Thomas, director general del Centro de Estudios del Cambio, en el XII Congreso Latinoamericano de Sexología y Educación Sexual, realizado la semana pasada en Santiago.

Si se considera que la población mayor de 60 años hoy es de un millón y medio de personas, que para el 2025 serán tres millones y medio y que la progresión aumentará con los avances en medicina, la sexualidad en el adulto mayor es un tema que debiera preocupar.

Para la geriatra de la Universidad de Chile Adela Herrera, hay dos aspectos en la vida humana que entregan bienestar físico y mental. La capacidad de trabajar y la de amar. Sin embargo, al llegar a la tercera edad, la mayoría de las personas tiende a rechazar sus manifestaciones sexuales y la sociedad refuerza esta idea de “asexuar” a los adultos mayores.

Aun cuando en ambos ocurran cambios fisiológicos (ver recuadro al final de la nota), Herrera señala que “es un mito que en esta etapa se pierde el apetito sexual. Lo único que se ha probado es que la duración de la fase orgásmica de la mujer cuya edad fluctúa entre los 50 y 70 años sufre una disminución paulatina sin mayor importancia”. Es más, agrega, hay estudios que han demostrado que la actividad sexual periódica protegería contra las alteraciones fisiológicas del envejecimiento en la anatomía sexual femenina.


Amar en otra frecuencia

Para el presidente de la Sociedad Chilena de Sexología y Educación Sexual, doctor Antonio Salas Vieyra, las relaciones sexuales en la tercera edad, claramente no son las mismas. “Varía la frecuencia, la calidad de la erección, la cantidad de lubricación vaginal, todo se va haciendo más difícil”, pero no significa bajo ningún punto dejar de tenerlas. “Hay cambios en la manera de excitar a su pareja; debiera haber más comunicación porque se conocen más, el período de excitación también varía”, añadió.


 
Hay que mantener rituales, apunta Salas, y uno de ellos es ir al médico para saber si existe algún inconveniente como diabetes, colesterol alto, porque “si no se cuida va a fallar en toda su sexualidad”.

“Los hombres que no tienen relaciones periódicas al menos una vez cada 15 días, tienen una tendencia a la eyaculación precoz y si así ocurre, la idea es que la mujer pueda llegar al orgasmo antes de la penetración”, explicó Salas.

En el caso de las mujeres, sostiene, puede suceder que producto de su menopausia estén tomando mucho estrógeno y esta hormona les baje la líbido, pero por lo general, en este período “les viene casi una liberalización siempre que tengan una salud adecuada, porque hay cambios, se sabe más y se disfruta más, ya no hay temor a embarazo, hay más tiempo y la educación represiva que sufrieron ya no está, su sexualidad es ahora más libre”, señala. El médico conoce a mujeres de 70 ó 75 años y hombres de 90 que tienen una vida sexual activa y placentera.

Como adolescentes

María Inés Parga, coordinadora del Área Adulto Mayor en Santiago del Hogar de Cristo, cuenta que los adultos mayores que le ha tocado conocer son seres tan sexuales como cualquiera. De hecho, ha sabido de muchas parejas que se conocen en los distintos centros que está institución mantiene y que en algunos casos, han pedido tener habitaciones matrimoniales y se les ha habilitado.

“Ellos tienen la misma capacidad de establecer cualquier vínculo, incluido los amorosos de pareja como en las otras edad y cuando tienen oportunidades de practicar formas de vinculación como coquetear, ‘andar’, pololear o emparejarse, para ellos es muy satisfactorio”, explica Parga.

Los adultos mayores son muy coquetos y se da mucho el flirteo. A veces, también se celan y hay conflictos del tipo, “él o ella está conmigo o no la/lo mires, es mi pareja”.

“Es como el amor y las relaciones que se dan en la adolescencia, de miradas, de afecto, de cariños y también de celos”, finaliza la asistente social.


 
Disfunción eréctil, más que el fármaco

Aunque no es considerada como una consecuencia necesaria de la edad, se estima que más de la mitad de los hombres entre los 40 y los 70 años tiene alguna dificultad para mantener una erección satisfactoria para una relación sexual.

Unos 152 millones de hombres se verían afectados. Por eso, cuando aparecieron en el mercado las pastillas milagrosas (Viagra, Cialis, Levitra entre otras) muchas parejas creyeron encontrar la varita mágica para una vida sexual plena.

Sin embargo, a poco andar se dieron cuenta que la solución no era tan fácil.

Francisco Cabello, siquiatra español director del Instituto Andaluz de Sexología y Psicología y uno de los invitados al XII Congreso Latinoamericano de Sexología y Educación Sexual, señala que generalmente cuando los hombres toman medicamentos “se encuentran con una erección sin que para ello hayan tenido una preparación previa, juegos de excitación o algo....”.

Si a lo anterior se suma la incomunicación generada por la misma disfunción, en la que el hombre ya ni siquiera intenta tomar la iniciativa y la mujer duda acerca de si la quieren todavía o no, cuesta saber qué hacer con esa erección.

De acuerdo a las cifras del Instituto Andaluz, alrededor del 50% de los casos en hombres que logran una buena erección dejan en tratamiento entre los 3 y 6 meses, porque “tener buenas erecciones no implica que la pareja esté dispuesta o que las mujeres se sienten motivadas para formar parte de la estrategia terapéutica”, dice Cabello.

Por eso es que ahora se trata a la pareja, combinando terapia farmacológica con sesiones de terapia sexual clásica, con ella, Cabello ha rebajado la deserción a menos del 20%.

Comentarios 

 
0 #1 24-06-2011 20:16
excel.Gracias.
 


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